Mudanzas

 mutar.

(Del lat. mutāre).

1. tr. mudar (‖ dar otro estado, figura, etc.). U. t. c. prnl.

2. tr. mudar (‖ remover o apartar de un puesto o empleo)

Las mudanzas son un exorcismo. Es cambiar de un cuerpo a otro, habitarlo. Mudarse es, a la vez, un ejercicio de nostalgia, de recoger nuestra vida y meterla en cajas. Parece fácil, un trasvase sencillo, pero no lo es. Porque durante las mudanzas, en el éxodo, siempre se pierden cosas, nunca llega todo lo que sale y por eso no hay nunca dos casas iguales, por mucho que la persona (y la vida que acarrea) sean la misma. La gente te habla de libros, discos, figuras, fotos, ropa…que perdieron durante sus mudanzas, y nadie sabe dónde estarán ahora. A lo mejor hay cosas que están hechas para perderse, para ser las víctimas de nuestros viajes, para hacernos recordar que nada se repite, que por muchas cajas, camiones, bolsas y limpieza que hagamos no pueden seguir con nosotros y se escapan o caen y entonces nada es exactamente lo mismo nunca.

Cuando abandonamos una casa no sólo dejamos atrás una arquitectura, ahí se quedan nuestros recuerdos, nuestras noches en vela, las fiestas, los llantos, los orgasmos, las risas, las películas, las canciones, el sonido de unos pies por el pasillo, los domingos. Dejamos una parte de nuestra biografía para dar paso a otra. Y ante nuestra nueva casa, vacía, virgen aún de nosotros, nos sentimos extraños, fuera de casa, por paradójico que parezca, ajenos a ese espacio. Y somos como un insecto habitando un cuerpo hostil, frío. Luego llegan los muebles, las cajas con todo lo que hemos trasladado, la tele, la ropa, los discos, los libros, las películas…y cuando las cosas parecen encontrar su sitio, podemos empezar a usar la palabra acogedora. Y volvemos a llenar la casa/caja de risas, llantos, orgasmos, penas, noches en vela y domingos. Hasta que conseguimos, otra vez, que todas las paredes queden impregnadas de Nuestra Vida. Hasta la próxima mudanza.

P.D: Escribí este texto porque él se mudó y yo me pregunté si, de todas las cosas que metió en cajas, alguna le recordó a mí.

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3 respuestas a Mudanzas

  1. Nnieb-Nniub dijo:

    Bueno oye, mayormente, lo importante es que él se acuerde de ti y que ese recuerdo sea, como mínimo, agradable. Por otro parte, si lo que deseas es que no te olvide, más que preguntarte sobre las cosas que se llevó, confía en todo lo bueno que dejó atrás.
    Yo estoy seguro que no es poco.
    Y por cierto, encantado de visitar tu nueva casa virtual. Tu café literario sabroso como siempre 😉

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